Entradas

Jesús, me agarro a Ti como una lapa

Imagen
Querido Jesús, soy como una lapa que se agarra y  se alimenta de Ti,  que eres la Roca. A veces, las olas golpean fuertemente  y todo lo que siento me induce a despegarme, separarme y alejarme de Ti. Pero ¡no!, ¡me aferro a la FE!,  que es lo que impide que me suelte. Señor a veces estar a tu lado implica temblar, verse sacudido, perseguido, pero no me quiero ir porque te amo.   Jesús Tú eres la Roca, yo soy la lapa y el pegamento es la fe. ¡Que así sea! Amén.

Ibas a morir

Imagen
  Querido Jesús: Nunca me había parado a pensar  en cómo te sentirías en tu Última Cena. Imaginaba que estarías alegre, rodeado de tus amigos. Pero es que ibas a morir, y lo sabías, y sabías que uno de ellos te iba a traicionar. Y, aun así, cenaste con ellos, bebiste con ellos, le dejaste a Juan recostarse en tu pecho y consolarse, cuando eras Tú el que necesitabas ser consolado… Querido Jesús, amaste en los peores momentos de tu vida. Me enseñas a amar. Amén.

La gracia de la confianza en Jesús

Imagen
  Querido Jesús, confío en Ti, te lo digo, con la voluntad, con mis palabras temblorosas, con ese sentimiento de miedo e impotencia que me invade. Confío en Ti, aunque mi cuerpo ya sabes que no confía, ni mi psicología, y mis sentimientos no confían para nada ahora mismo. Pero con mi voluntad te digo que confío, porque quiero hacerlo, quiero quererte Jesús sin intereses, sin esperar a que me auxilies a cada momento.  Quiero, pero no puedo,  aunque sí con tu gracia. Que todo este dolor me abra a recibirla. Amén.    

Por Amor

Imagen
  Querido Jesús , ayúdame a abandonarme a la voluntad del Padre, como lo hiciste Tú, por amor a tu Padre, y por amor a nosotros los hombres. Entregaste tu vida por amor, y solo por amor, amor a tu Padre, y amor a nosotros. ¡Ayúdame Jesús a hacer lo mismo! Ayúdame a aceptar la voluntad del Padre que quiere lo mejor para mí. Ayúdame a aceptar, afrontar y abrazar la Cruz,   por amor al Padre y a ti Jesús, y por amor a mis hermanos los hombres, como lo hiciste Tú. Amén.

Jesús, Tú eres mi cirineo

Imagen
  Jesús, querido Jesús, hoy te imagino fuerte y Resucitado, a mi lado camino del Calvario. Yo estoy cansada, ya no puedo más, me he caído, y solo quiero rendirme y quedarme ahí. Pero Tú vienes, aunque ni siquiera te he llamado, vienes y coges mi Cruz, me levantas y me sostienes, y con tu dulce mirada me dices que siga, que merece la pena, que ya estamos cerca, y que Tú me amas. Jesús, Tú eres mi Cirineo, gracias. Amén.  

Ven dulce huésped del alma

Imagen
Ven Espíritu Santo, entra en mi alma, te invito, sí, eres mi huésped. Tengo ya la casa preparada, limpia, ordenada, y he puesto flores. Te espero Espíritu Santo, eres un huésped que me traerá dones. ¡Qué ilusión! Y sé que no eres cualquier huésped, entras en mi casa y aunque yo creo que está muy bien, Tú la reformas, tiras tabiques, lo desordenas todo. Me haces pasarlo mal, muy mal. Y luego me dejas la casa distinta, nueva. Y me liberas. Merece la pena, ¡Ven dulce huésped del alma! Amén. 

Jesús, ayúdame a solventar este problemilla

Imagen
  Jesús, las vanidades del mundo son humo, pero en este mundo vivo, y el humo a veces es tan denso, que no se ve nada, no se oye nada. Jesús ¿por qué tu voz se oye tan lejana? y ¿por qué el mal no para de gritar? una y otra vez, una y otra vez, sin cansarse. Jesús, no creo que sea yo, porque yo solo quiero oírte a ti, y aunque sea débil y aunque sea lo que sea, solo quiero estar contigo. Pero bueno creo que ya sé lo que pasa, el problema no es estar contigo, el problema es dónde estás Tú, en la Cruz. Jesús, ayúdame a solventar este problemilla, ayúdame a amar cualquier sitio donde estés Tú. Amén.