Estoy contenta de ser pobre


Estoy contenta de ser pobre porque El vendrá.

Ahora ya no me entristecen mis debilidades, mis heridas,

mis impotencias.

Sí, es verdad, me producen dolor, pero de alguna forma me alegro,  

porque El vendrá.  

Me gustaría que viniera como un fuego consumidor,

que consumiera todo lo que me impide unirme a Él en un instante.

Pero sé que no será así.

Vendrá como una brisa suave, imperceptible,

y me dejará preguntándome si en verdad ha venido.

Pero yo en realidad ¿cómo puedo decir que sé cómo vendrá?

En eso no estoy siendo pobre,

son mis esquemas que quieren controlar sus idas y venidas.

Ven como quieras Espíritu y derriba todo ese querer controlarte.

Sólo en la debilidad, en la ceguera y en la confianza puedo acogerte.

Que así sea. Amén.



Comentarios

  1. María Jesús, que bonito cuando la gracia habla por nuestra boca. Es su voz la que siento en el poema. Y esta frase: "Ven como quieras Espíritu y derriba todo ese querer controlarte", lo resume todo. Un abrazo fraterno en Cristo.

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