La sintonía de Dios


Estamos aquí para entonar la música del cielo, para sintonizar con nuestros receptores de señal la frecuencia con la que Dios emite desde el cielo la sintonia del Amor.

Nos pasamos la vida tratando de entender esas señales, mientras los niños las pueden captar espontáneamente, sin esfuerzo, gracias a la pureza de su corazón intacto. Los niños tratan de encontrar esa sintonía desde su concepción, y a partir también de su nacimiento, entre los padres y hermanos y profesores, y otros familiares, y muchas veces, no la encuentran. A veces sí. Pero en su interior la inquietud de sintonizar con ese Amor les empuja a buscarlo, no sin frustraciones muchas veces

Esa inquietud no cesa hasta que al fin se encuentran con el Amado, el Ser que ellos sabían que existe desde siempre y que les atrajo desde siempre.

Javier

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