Destierro


Solo tú Señor conoces lo más íntimo de mi ser.

Las criaturas me miran pero no me ven,

me oyen pero no me escuchan, 

me juzgan pero no me conocen.

Pero tú Señor me ves, me escuchas, no me juzgas,

me conoces.

Y aún así, como yo no te veo, no te escucho y no te conozco,

me siento muy sola. 

Estoy en el mundo contigo pero sin ti,

comunicada por la fe, el amor y la esperanza. 

Y a veces, muchas veces,

casi siempre,

se hace muy duro este destierro,

Señor. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vengo a descansar en tu Corazón

Alma de Cristo, santifícame

¿Esta crisis nos hace más fuertes o más débiles?