Es cuando el taburete se queda cojo cuando probamos su durabilidad y firmeza. Si es de buena calidad se arreglará aún con sacrificio de tiempo y material. Si no es así tal vez sea apartado y deje de utilizarse. Cuando nosotros quedamos cojos porque perdemos algo, que puede ser trabajo, salud, relaciones, bienes materiales o espirituales... Es entonces cuando se prueba la firmeza de nuestra fe y de nuestro abandono y confianza en Dios. Y el Espíritu Santo puede seguir transformándonos. Así sea.
De mi corazón frío, cansado, confuso, oscuro, quiere salir un acto de amor, de entrega, de rendición al Corazón de Jesús. Y este sufrimiento de no poder sentir nada lo uno al dolor de una humanidad que no te conoce. Es una oscuridad no deseada ofrecida por los que eligen estar en ella. Quisiera que de mi saliera un acto de amor intensísimo, pero no sale nada. Tú todo lo suples Jesús. Amén
Más que tanto hablar, discurrir, preguntar...Amar Confiar, entregar, abandonarse...Amar Más que elaborar complicadas teorías, proponerse grandes tareas, organizar la vida de los demás...Amar Conocerse a uno mismo, orar en silencio , Amar Más que reunirse y bla, bla, bla, adorar, Amar Hacer su voluntad sin preguntas y ya, Amar
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